martes, 29 de enero de 2013

Bola de dragón

Un malo de Bola de Dragón quiere (como no) conquistar el universo. Para ello decide despertar de su letargo a un monstruo ultrapoderoso que ha llevado dormido miles de años. Cuando éste despierta le dice: 

-¡Hola! Yo soy el que ha conseguido despertarte, a cambio te ofrezco que seas mi súbdito a partir de ahora. 

A lo que el monstruo le contesta: 

-Lo siento, no tengo tiempo, tengo un universo que conquistar. 

Y en seguida mata al malo con un dedo, el dedo meñique. Entonces el monstruo, que también tenía ese propósito, conquista el universo venciendo a Goku y toda su pandilla en luchas de aproximadamente 400 capítulos. Es demasiado fuerte y nadie puede vencerlo. La última esperanza es reunir las bolas mágicas y resucitar al malo porque él tiene el conjuro para volverlo a dormir. 



Las consiguen, llaman al dragón mágico y resucitan al malo. 

El malo llega otra vez a estar frente al monstruo y cuando parece que va a producirse la batalla final éste le dice: 

-Oye, que lo he estado pensando y acepto lo de ser súbdito tuyo. 

Era un monstruo muy civilizado pero con un mal despertar. Cuando terminó de conquistar el universo había tenido tiempo para pensar en la oferta que le hicieron nada más despertarse.

domingo, 27 de enero de 2013

Abogado acristalado

Un buffet de abogados famoso en la ciudad porque ganan el cien por cien de los casos. Citan siempre a sus clientes en un despacho muy elegante y lujosamente decorado donde hay una mesa de cristal muy cara.


Hacen a los clientes sentarse a la mesa y en cuanto éstos se apoyan en ella, ésta se rompe. Todos los casos del buffet son demandas contra sus clientes por romperles la mesa. Siempre ganan.

jueves, 24 de enero de 2013

Cómo sobrevivir a una subrogación (III)

Si vas a vivir próximamente una subrogación seguramente te estarás preguntando (y no lo has hecho ya va siendo hora que lo hagas) si la nueva empresa mantendrá las condiciones de trabajo de las que actualmente disfrutas y que casi te hacen sentir un funcionario. Eres un privilegiado y lo sabes así que ve bajando de la nube. 

Las opciones a las que tradicionalmente podía optar la nueva empresa eran tres: 
1. Hacer que trabajes más pagándote lo mismo. 
2. Hacer que trabajes más pagándote algo menos. 
3. Hacer que trabajes más pagándote una mierda. 

Afortunadamente (para la empresa entrante) la nueva reforma laboral ha reducido las opciones y por lo tanto eliminado la incertidumbre que en este sentido se producía, a la siguiente: 
1. Hacer que trabajes más en el horario que me dé la gana pagándote un mojón. 

Sin embargo la nueva empresa es consciente del desasosiego que esta iniciativa puede ocasionar en el trabajador y pondrá los medios necesarios para que éste se sienta a gusto y se le pasen las horas volando. Para empezar la nueva oficina carecerá de ventanas, ventanillas, cristaleras o cualquier abertura en sus paredes que dejen ver el exterior. Esto evitará que el trabajador sienta la tentación o mera necesidad de salir fuera si hace buen tiempo, saber si es de día o de noche o simplemente quedarse embelesado si llueve. Otra importante iniciativa a la que llegarán nuestros nuevos jefes es eliminar cualquier reloj dentro de las oficinas que nos permita saber qué hora es y cuanto nos queda para salir (esto incluye los teléfonos móviles con un doble propósito: el que he mencionado y liberarnos de la alienación y la esclavitud de las nuevas tecnologías), ellos (nuestros jefes) serán por tanto los que decidan cuándo debemos dejar nuestros puestos de trabajo para descansar y no unas impersonales manecillas. 

Es bueno y reconfortante saber que la luz siempre estará encendida para nosotros. En el exterior puede ser de día o de noche, ser un día amable y soleado o desapacible y lluvioso, pero para nosotros siempre será de día y hará sol, la luz artificial y más saludable, ya que no produce cáncer, que nos proporcionarán los tubos fluorescentes. 

Os emplazo para una nueva entrega de cómo sobrevivir a una subrogación y ya sabéis: “nos veremos donde no haya oscuridad”. 

 

martes, 22 de enero de 2013

Caso Bárcenas

En la sede del PP una reunión muy importante entre Rajoy y Cospedal: 

RAJOY: Lola (hay confianza), ¿qué podemosh hacer con lo de los sobresueldosh? 
COSPEDAL: No me consta... 
RAJOY: Vamosh, no me jodash, que ya no hay periodishtash delante. Me refiero a los sobresh con dinero negro que nosh daba Bárcenash (Nota del autor: por eso se llaman sobresueldos, porque es un sueldo metido en un sobre). 
COSPEDAL: No se Mariano, ¿qué propones? En realidad aunque me las doy de ser una zorra sin escrúpulos soy bastante obediente y solo hago lo que me ordenes. 
RAJOY: Deberiamosh entorpecer a la justicia. 

Y Dolores de Cospedal empieza a pensar cómo puede hacer eso y durante días no hace más que darle la vueltas al concepto hasta que se vuelve un poco majareta y comienza a ver algo mágico en la palabra "entorpecer". Al fin y al cabo qué es entorpecer, se dice, sino volver a alguien torpe. Y cómo podría yo volver a alguien torpe, se pregunta. 

Viaje oficial a Brasil, visita el Amazonas. Dolores de Cospedal insiste en entrevistarse con el jefe de una tribu que dicen tiene poderes sobrenaturales. Durante ese fin de semana se somete al rito de iniciación de la tribu que incluye diversas y extrañas prácticas sexuales y aprende el hechizo necesario para volver torpe a la gente. 

Cuando llega a España practica el sortilegio contra el juez que instruye el caso, no encuentra varios ingredientes que solo se encuentran en el Amazonas, pero da igual, aunque no hubiera funcionado... ¿acaso la justicia no es lo suficientemente torpe?

domingo, 20 de enero de 2013

Gorgorito

Ahí estaba Gorgorito, el viejo gorrión solitario, asomado en la azotea del viejo mercado abandonado, viendo a la gente pasar por la calle y soltando de vez en cuando algún que otro gorgorito. Estaba feliz, era unos días de esos de principio de la primavera en la que el sol reluce como nunca y una ligera brisa acariciaba sus plumas marrón parduscas. Si pudiera volar sería fantástico, pensaba sin embargo con cierta melancolía. 


Desde el cielo Pío vio a Gorgorito y haciendo varias piruetas en el aire fue a aterrizar también en el tejado del viejo mercado junto a su primo Pío (los dos se llamaban igual porque los pájaros no son muy originales a la hora de poner nombres). 
-Mira a Gorgorito, ¿crees que se atreverá a lanzarse? –dijo Pío. 
-¿Pero qué dices? Sí Gorgorito no sabe volar, desde aquel accidente que tuvo y se rompió el ala… -contestó Pío. 
-¡Pero eso fue hace mucho tiempo! Seguro que ya tiene el ala bien y puede volar. 
-¿Entonces por qué no lo hace? 
-Sé que esto es muy raro que lo sepa un gorrión, ¿pero conoces el síndrome de indefensión aprendida? 
-No, ¿qué es eso? 
-La indefensión aprendida es un tecnicismo que se refiere a la condición de un ser humano o animal que ha aprendido a comportarse pasivamente, sin poder hacer nada y que no responde a pesar de que existen oportunidades para ayudarse a sí mismo, evitando las circunstancias desagradables o mediante la obtención de recompensas positivas. Seguro que si hubieras leído la Wikipedia lo sabrías. 
-¿Quieres decir que no vuela porque tiene miedo y no porque no pueda? 
-Exacto. 
-Joder, pues di que tiene miedo que no puedes ser más pedante –sentenció Pío que se puso a buscar algún insecto despistado con su pico entre las losetas del tejado del mercado. 
-Oye, ¿y si le ayudamos a superar su indefensión aprendida? 
-¿Cómo? 
Pío se acercó a Pío y le susurró algo al oído. 
-¿Estás seguro? –preguntó éste.
-Completamente –respondió Pio. 
-Está bien, ¡hagámoslo! 
Los dos Pío se fueron acercando a Gorgorito a pequeños y juguetones saltos pero no pararon cuando estaban llegando a su altura y de un empujón precipitaron al viejo gorrión desde el tejado del mercado. Gorgorito vio como se aproximaba al suelo e, instintivamente y después de muchos años, abrió sus pequeñas alas. 
-¡Así se hace viejo¡ ¡Tú puedes volar! –gritó Pío. 
-¡Ánimo! ¡Hasta el infinito y más allá! –gritó el otro Pío. 
Pero desde que Gorgorito tuvo aquel accidente y se rompió el ala no había podido volver a volar. No tenía nada que ver con el miedo, físicamente había tenido lesiones que no pudo superar y aunque abriera las alas no pudo alzar el vuelo, estrellándose contra el suelo. Los dos Píos volaron al suelo donde yacía Gorgorito. 
-¿Estás bien Gorgorito? 
-¿Qué habéis hecho? Cabrones… -dijo Gorgorito maltrecho pero vivo. 
-Lo siento Gorgorito, pensábamos que podrías volar. 
-¿Pero no sabéis que tengo mal las alas desde el accidente? 
-Lo sentimos de verdad… Es que Pío ha leído últimamente mucho a Bucay. 
-Bucay, ese hijo de puta… 
Lo peor es que como el mercado estaba abandonado, Gorgorito no pudo volver a su nido que estaba en el tejado ya que no tenía acceso a las escaleras.

jueves, 17 de enero de 2013

Como sobrevivir a una subrogación (II)

Una de las preguntas más frecuentes a la hora de sufrir una subrogación es “qué me puedo llevar de mi antigua empresa a la nueva”. Para contestar esa pregunta podemos recordar los versos de un poeta por todos conocido: 

Y cuando llegue el día de la subrogación,
y esté al partir la nave que me lleve a Clece
me encontraréis a bordo, ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar. 

He aquí la clave, hay que llevarse las menos cosas posibles (aunque casi desnudo puede ser una exageración), ya que cuando ingresemos en la nueva empresa nos harán pasar por un detector de metales, unos rayos X y finalmente seremos cacheados y, por muy morboso que os pueda resultar eso de que os cacheen, nos quitarán todo tipo de documentación que para la nueva empresa pueda resultar inútil, tales como vuestros contratos, vuestro convenio colectivo, etc. Asimismo nos quitarán todos los objetos de valor: cadenas, pendientes, pulseras, dientes de oro… Debemos tener en cuenta que ninguno de esos objetos superfluos y materiales nos da la felicidad y tampoco nos va a servir para desempeñar nuestra tarea, sin embargo sí pueden ser importantes para maximizar los beneficios de la empresa. 

Recordad, el trabajo os hará libres.

Ningún dato que conservéis de la anterior empresa tiene por qué ser imprescindible y tampoco está muy claro que la Ley de Protección de Datos permita esos trasvases de información. ¿Y cómo podréis trabajar sin todo eso? No os preocupéis, la nueva empresa está provista de la tecnología necesaria para recopilar de nuevo cualquier pormenor acerca de trabajadores, clientes o proveedores. La tecnología en cuestión, a la cual el ser humano ha desembocado gracias a siglos de evolución científica, es la siguiente: 




No hay dinero para goma de borrar.

martes, 15 de enero de 2013

M-clan y telepatía



Este hombre, Carlos Tarque, cantante de M-clan, tiene una cualidad o don muy especial. Es capaz de detectar cuando un grupo de personas está hablando de su conjunto musical y se introduce en el cerebro de alguna de las personas que estén conversando, dominando de esa forma su mente. Eso explica que siempre que se hable de M-clan alguien suelte frases como: “pues no están tan mal”, “me gusta la voz del cantante” o “tengo el último disco y está muy bien”. Lo hace de forma que quien dice la frase olvide que ha sido controlado por un momento y los que la oyen piensen que pueden estar equivocados con respecto a este grupo. Es muy sutil y convincente. 

Yo puedo contar todo esto porque Carlos Tarque no ha llegado todavía a controlar a los que escriben sobre ese grupo. Aunque no digo yo que M-clan sean malos, al contrario, las canciones están muy bien, son pegadizas y el nota canta de puta madre…
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