viernes, 18 de septiembre de 2009

Oferta de trabajo (la cosa está muy mala)

DESCRIPCIÓN
Puesto vacante: Administrativo
Categorías: Administración de empresas
Número de vacantes: 1
Descripción de la oferta: Seleccionamos para importante grupo de empresas con sede en Sevilla, una persona para cubrir el puesto de administrativo. El candidato seleccionado será responsable de la contabilidad, presentación de impuestos, contratos de trabajo, facturación, colaborar y coordinar la implantación de la estrategía de la empresa, trato con el cliente, atención telefónica, resolución de incidencias tales como el problema vasco o la paz mundial y preparar el desayuno del gerente.
REQUISITOS
Estudios mínimos: Licenciados en Administración y Dirección de Empresas con algún Master de MBA.
Experiencia mínima: 3-5 años en puesto similar.
Requisítos mínimos: De 25 a 30 años. Buena presencia y trato con el cliente. Capacidad de planificación y comunicación. Permiso de conducir y vehículo propio (preferiblemente un camión). Manejo de paquete Office, Contaplus, Facturaplus, Nominaplus, Monitor de Informática, SAP, Solitario y Solitario Spider. Nivel alto en Inglés, Francés, Alemán, Chino Mandarín y Swahili. Disponibilidad de viajar a Afganistan.
CONTRATO
Tipo de contrato: Becario-prácticas.
Duración: 3 meses.
Jornada laboral: Completa. de 8:00 a 15:00 y de 15:30 a 21:00. De hecho se podría decir que muy completa.
SALARIO
Salario: Un chicle de fresa y dos galletitas de canela.
Comisiones/incentivos: Latigazos.

sábado, 12 de septiembre de 2009

En el paro

Como lo acababan de despedir ahora tenía más tiempo libre. Se dijo a sí mismo que ahora podría hacer algo con lo que ser recordado después de muerto: escribir un libro o quizás componer una canción. Aquella noche fue de acampada con sus amigos y les contó sus anhelos y sueños, pero fue una noche tan estrellada y hermosa que se sintió infinitamente insignificante ante la inmensidad del cielo. Pensó que, aunque escribiese un libro importante o compusiese una buena canción, esos hechos solo serían recordados unos años y eso no era nada comparado con el universo infinito. La única forma de ser recordado para siempre sería hacer una réplica del universo. Cuando terminó su universo holográfico se dio cuenta de que si él había podido hacerlo seguro que alguien lo habría hecho ya antes y que él no era más que parte de un universo holográfico que había inventado otra persona que tenía mucho tiempo libre porque lo habían despedido. Quizás habría sido mejor buscar trabajo.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Trabajando

- Bien, ya tenemos el armazón.
- ¿Y para qué sirve esta máquina?
- Ya lo verás cuando esté terminada. Bueno, dime, ¿estás contento con tu trabajo?
- Sí. Muy contento. A veces es un poco aburrido y monótono, pero el ambiente es estupendo.
- Eso está bien. Mira, ahora tienes que unir estos dos montantes verticales con este travesaño. Así, lo estás haciendo muy bien.
- Gracias. Lo hago lo mejor que puedo.
- Ahora presta atención. Esta es la parte más difícil. ¿Ves esta cuchilla de acero? Pues va en la parte de arriba, sujetada por este lastre. Es muy pesado, unos 60 kilos, ¿crees que podrás con él?
- Lo intentaré.
- Yo te sostengo la silla para que no te caigas. Ya sabes, la seguridad y salud en el trabajo es superimportante. Así, muy bien. Ya casi hemos terminado.
- Luego recuérdeme que apunte todo esto para que la próxima vez pueda hacerlo sin ayuda.
- No te preocupes. Ahora vamos con la parte inferior, solo tienes que poner este cepo de dos medias lunas.
- ¿Cómo lo pongo? ¿Así?
- No, no... Al revés. La parte móvil es hacia arriba.
- Vale, ya está. ¿Hemos terminado?
- No, ahora hay que colocar esta plancha que acciona el mecanismo de la máquina. Así, perfecto.
- Uff. Estoy cansado.
- Sí. La verdad es que este es una de las partes más duras de mi trabajo. Pero ya casi hemos terminado y podrás descansar. Por cierto, ¿vas a algún sitio de vacaciones?
- No creo que pueda permitírmelo. Tengo que ahorrar porque me estoy comprando un piso y ya sabe... están por las nubes.
- Entiendo.
- Así que no sé, si voy a algún sitio será a alguno por aquí cerquita para no gastar demasiado.
- Claro. Bueno, pues ya está la máquina lista. Es hora de ponerla en funcionamiento. Para ello mete la cabeza por el agujero del cepo.
- Lo que usted diga Monsieur Guillotine.

martes, 8 de septiembre de 2009

Gracias

Desde este humilde blog quiero dar las gracias a las personas que han hecho posible que pasase unas vacaciones tan fantásticas.
Gracias a Iván por alojarme en su piso y perder tantas horas de sueño y de descanso para estar conmigo. Además ahora, aparte de uno de mis mejores amigos, es uno de mis poetas favoritos.
Gracias a Anna que también gastó todo su tiempo libre en hacerme compañía, lo cual me hace muy feliz ya que es una de esas personas que si estoy con ella sé que lo voy a pasar bien. Gracias a los dos por hacerme sentir tan especial pidiendo que me quedase más tiempo en Barcelona
Gracias a María y a Antonio que me ofrecieron su pisito y me pasearon junto a su linda perrina por Oviedo.
Y gracias por supuesto a Marcos, Rosa, Miriam, Lua... De verdad, han sido unos días geniales.
Como respuesta a la entrada anterior, la solución al enigma que os planteaba era bastante simple: el subinspector Sánchez sabía que Jiménez fue el asesino porque este fue el último en tocar el cadáver.

viernes, 28 de agosto de 2009

El principal sospechoso

Me encontraba patrullando con subinspector Sánchez cerca de la pastelería. Últimamente patrullábamos mucho por allí, sobre todo desde que habían traído esos nuevos pastelitos rellenos de crema ya que, según el subinspector, "esos pastelitos eran tan deliciosos que se convertían en un peligro público porque podían llevar a una locura homicida al que no consiguiese uno de ellos". Por eso el subinspector compraba todos los que encontraba en la tienda, evitando que esa amenaza llegase a la población. De repente, mientras el subinspector se metía el tercer pastelito consecutivo en su boca, oímos lo que claramente parecía un disparo por lo que salimos corriendo de la tienda para ver que había ocurrido. A la vuelta de la esquina un hombre se hallaba tumbado bocabajo encima de un charco de sangre.
- ¿Qué es esto Jiménez?
- Subinspector... parece claro que le han disparado.
- Eso ya lo veo maldita sea. Me refiero a este pastelito, fíjese, tiene un pelo.
- Vaya subinspector... que desgracia... no puedo explicarme como puede comérselo a pesar de ello. Pero... ¿no deberíamos centrarnos en el cadáver? Es la primera vez que me encuentro con algo así, ¿cómo debemos actuar en estos casos?
- Normálmente iríamos a la pastelería a que nos devolviera el dinero, pero al salir corriendo nos hemos ido sin pagar.
- Digo como actuar con el cadáver.
- ¡Ah! ¡El cadáver! Lo primero es identificarlo. A ver usted, identifíquese.
- Pero subinspector... está muerto...
- ¿Y qué? ¿Acaso eso es un problema para identificarse? Al contrario amigo mio, ahora debería darle igual. ¡He dicho que se identifique! Caramba Jiménez, parece que estamos ante un fiambre realmente rebelde. Dele la vuelta para que podamos verle la cara.
- Pero subinspector... No podemos mover el cuerpo. Podríamos borrar pruebas concluyentes acerca del asesino.
- Maldita sea Jiménez. ¿Quién manda aquí? Si le digo que le de la vuelta al cadáver le da la vuelta al cadáver y si le digo que me deje veinte euros me los deja y no hay más que hablar.
- Está bien, le daré la vuelta...
- ¿Y los veinte euros?
Después de darle los veinte euros procedí a girar al cadaver. Había algo en él que me resultaba familiar, como si lo conociese de algo.
- Caray Jiménez. ¿Qué tenemos aquí? Si es ese tipo de la tele. ¿Cómo se llama...?
- No sé subinspector. La verdad que su cara me suena, pero no podría decirle. No veo mucho la tele.
- Pues muy mal Jiménez. En esta vida hay que estar informado. Yo sé quien es. Es el que presenta ese programa especial de Navidad.
- ¡Aaah...! Ni idea...
- Si hombre. Bueno, es que ahora no me sale el nombre, pero esa cara, ese uniforme... es él seguro. Cójale la cartera y saldremos de dudas.
- Pero subinspector... Esto podría ser algo gordo. ¿No deberíamos llamar a los de homicidios?
- Y esos qué hacen ¿eh? Se creen los reyes del mambo porque tienen una tiza y dibujan un surco donde estaba el cadáver. ¡Quiere coger la cartera de una vez! Maldita sea, te juro que tengo el nombre en la punta de la lengua.
Después de registrarle los bolsillos, encontré su cartera. Se la di al subinspector para que la registrara. Seguro que su mirada sabuesa y sabia podría sacar algo en claro después de echarle un vistazo.
- Bueno, dinero no tiene mucho- dijo mientras se metía unos cuantos billetes en su bolsillo.
- Pero subinspector... ¿Y el nombre?
- Pero subinspector... ¿Es que no sabes decir otra cosa? Voy a pedir que te reemplacen como oiga otra vez pero subinspector- dijo burlándose de mí imitando un acento gallego, cosa curiosa porque yo soy de Albacete.
- ¿Ha encontrado el DNI?
- No, pero parece que tiene familia numerosa. Fíjese qué de fotos. ¡Aquí está el DNI! Se llama Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias.
- Menudo nombrecito subinspector.
- Joder, claro, así cómo quería que me acordase.
- ¿Y ya tiene algún sospechoso subinspector?
- Tengo al principal sospechoso.
- ¿En serio?
- Sí. ¿Quién ha sido el último en tocar el cadáver?
- Bueno... el último he sido yo.
- ¿Y eso no te convierte en el principal sospechoso?


¿Cómo supo el subinspector Sánchez que el asesino fue Jiménez? Dejad vuestras teorías y obtendréis la respuesta después de mis vacaciones.

martes, 25 de agosto de 2009

El Carrusel Deportivo y el "hombre ¿umm?"

¿Habéis oido alguna vez el Carrusel Deportivo? Como ahora empieza la temporada de futbol fijaos bien. En el Carrusel tienen una serie de “animadores” que cantan las canciones de los publicistas, les ríen las gracias a los presentadores, etc. Pues bien, hay uno en concreto cuyo trabajo consiste en hacer un ruidito que onomatopéyicamente podríamos escribir como “¿umm?” cada vez que alguien dice algo que pueda tener un doble sentido o connotación sexual, como por ejemplo “el árbitro se lleva el pito a la boca” o “el delantero se la metió entre las piernas al portero”.
¿Habéis pensando lo triste y absurda que debe ser la vida de este hombre? Diez años estudiando una licenciatura (de cinco años) de periodísmo para acabar buscando dobles sentidos absurdos. No puedo imaginar cómo sería su entrevista de trabajo, aunque mi sentido común me hace pensar que lo contrataron porque cuando el entrevistador le dijo “choque esas cinco” fue el único que le contestó “por el culo te la hinco”.
¿Mezclará ese hombre su vida personal con su vida profesional? ¿Podrá dejar de buscar dobles sentidos cuando este con su familia o amigos? ¿Pensará que su trabajo es denigrante o por el contrario se sentirá realizado con su cometido? ¿Le ocultará a su hijo en que trabaja? Dudas, dudas y más dudas acerca de este hombre misterioso.

lunes, 24 de agosto de 2009

Mierda de perro

Mierda de casa. Otra cucaracha. Plaf. Ven Pufi. ¡Te digo que vengas! Maldito perro, tendré que cogerte en brazos. Vamos a preparar la comida. Ten, aquí tienes la tuya. ¿No quieres comer, eh? Bueno, ya te lo comerás cuando te mueras de hambre. Mierda de cocina. Plaf. Tengo que comprar insecticida. Bah, si no tengo dinero, no tengo dinero ni para comida. Se lo lleva todo este maldito perro y encima no come. ¡Come te digo! ¡No me mires con esa cara! Mierda de cucarachas. Plaf. ¡Es por tu culpa Pufi! Mira como tienes la casa. Está llena de mierda. Yo no puedo más... No puedo vivir así. Plaf. Ven aquí. ¡Ven aquí! ¿Ves este cuchillo? Si no quieres que te lo clave cómete tu comida. ¡Vamos! Mierda de perro. Tú te lo has buscado.

Al entrar el cuchillo en el pequeño cuerpo de Pufi una diminuta lluvia de algodón calló sobre el suelo.
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